Porque hasta aquí has llegado, mejor o peor, pero has llegado.
Y siempre hay quien está peor que una, así que no te puedes quejar. A pesar de que no te dé el bolsillo pa comprar los tintes que te harían falta pa cubrir esas canas que te vienen disgustando, y con las que aprendes a vivir. Piensas que ya te llegará el momento en que tengas el pelo completamente cano, y entonces te importará una mierda.